El famoso escritor catalán Sergi Belbel habla con Smaragda Michalitsianou

Σμαράγδα Μιχαλιτσιάνου

Σμαράγδα Μιχαλιτσιάνου

smaragdamichalitsianou@gmail.com

Traduccion de griego a espanol y viceversa: Georgia Drakaki – Anastasios Olumpios

«…Solo podemos luchar fuera de los teatros”

El dramaturgo catalán más prominente de nuestro tiempo, pero también importante director, famoso en todo el mundo, que lucha por nosotros y sólo predica verdades a través de sus obras, después de Sergi Belbel «se siente obligado por la situación sociopolítica y económica que estamos sufriendo «y afecta a todas las situaciones injustas, se habla hoy en Intownpost.com de la crisis que caracteriza «una auténtica patraña, un engaño, para pisotear nuestros derechos y para que los que mandan perpetúen injustamente sus privilegios». Aboga por la necesidad de teatro político, instando a combatir realmente «que podemos hacerlo solamente fuera de los teatros» como soporte y plano declara su decepción hacia las instituciones políticas europeas, que, como apunta, «es una auténtica vergüenza, con el tema de los refugiados, con la permisividad para con la corrupcíon política y económoca y, naturalmente, con la falta de empatía frente a la corrupción política y económica «. Me sentí respeto y la grandeza de un último poder inundarme , pero también la esperanza viene en la lectura de las respuestas y le agradezco mucho por el honor de concederme esta entrevista sino también por la actitud ante la vida que me dio una sacudida eléctrica…

No es de extrañar por qué es tan querido en los amantes del teatro griegos y griegas y cuando su obras se presentan en nuestra pais tienen tan grande exito. La entrevista es digno de una lectura, dada en ocasión de la lectura dramatizada de la obra «La sang”, puesta en escena en en el teatro Altera Pars por la primera vez en Grecia, traducido por Maria Catziemmanuil. La direccion es de Petros Nakos y los protagonistas son Mina Chimona y Paul Emmanouilidis.

Es una obre «cruel»,  pero maravillosa.

El escritor prestigioso de la Península Ibérica aquí evoca temas como poder político, la sangre que socava la capacidad de la razón humana, la dominación opresiva del conjunto en la persona que pierde su personalidad, las relaciones de afecto entre los padres y los niños o el papel principesco de la mujer moderna . La obra ha sido traducida a 12 idiomas y tiene representación en 11 países

Lo que me gusta de Ud.señor Sergi Belbel, es que, como escritor no mantiene una actitud pasiva ante la actualidad y va al grano mientras que al mismo tiempo en los otros países el intelecto se queda en silencio y deja la injusticia triunfar. ¿Cómo le parece la actitud de sus colegas y hasta dónde está dispuesto a llegar para mantener viva la esperanza de crear un mundo mejor?

Por suerte, la mayoría de mis colegas, en Barcelona, se sienten tan comprometidos como yo con la sociedad y la actualidad. Personalmente, no puedo sustraerme al momento en que estamos viviendo y me siento muy comprometido con la situación política, social y económica que estamos viviendo. Muy especialmente en estos últimos años en Catalunya. Aunque, curiosamente, y tal vez como válvula de escape, la última obra que he escrito y que estreno en los próximos días en Madrid, «Si no te hubiese conocido” se aleja de temas sociales y políticos, una obra sobre el amor. Aunque, ya se sabe, a veces el amor resulta ser lo más subversivo. 

Usted dijo que si escribiera su obra «La Sang”, que se  estrenó el 12 de marzo de 2018 en AlteraPars, habría comparado a Europa con algo mucho más vergonzoso y habló directamente de la desorientación profunda del viejo continente y de sus valores.¿Cree que ha llegado el momento para que la antigua Europa humanitaria se derrumbe como una torre de papel, ya que las conciencias se corrosionan, los valores se difuminan y «los ciudadanos de Guilen” (1)  todavía se dejan llevar por la corrupción? 

Absolutamente. Lo que ocurre en estos momentos en Europa, o más concretamente, en las instituciones políticas europeas es una auténtica vergüenza, con el tema de los refugiados, con la permisividad para con la corrupcíon política y económoca y, naturalmente, con la impresionante desfachatez, desvergüenza y falta de empatía con, por ejemplo, la situación de Catalunya. Al día siguiente de la falta de reacción de las autoridades europeas tras la violencia policial del estado español ejercida contra la población civíl que pacíficamente fue a depisitar un voto en una urna (en eso consiste la democracia, ¿no?), muchos de los catalanes rompimos definitivamente con esa «Europa”. 

El lema de su trabajo, como se muestra en el comunicado de prensa del programa, es que «no es fácil deshacerse del odio alimentado desde la niñez”. Después de todo, ¿no vendrá la purificación después de la ofensa cometida? 

Sí… eso esperamos. Al menos, en teatro esa purificación, o «catarsis”, siempre es recibida como algo necesario. Al menos, eso pretendemos. 

¿Cuál es su punto de vista sobre la crisis económica que ha experimentado su país, y nosotros mucho más duro, ya que Grecia se ha convertido en el animal experimental de una política aterradora? 

Es desesperante. La crisis ha acabado sirviendo para pisotear a la clase media, empobrecerla, convertir en aún más pobres a los pobres y para enriquecer aún más a los ricos. Un auténtico escándalo. El dinero del rescate a la banca ha salido de nuestros impuestos, de las medidas restrictivas, de nuestros bolsillos. ¿Cuándo va a devolver la banca lo que se les cedió? ¿Por qué la banca tiene privilegios de los cuales no gozamos el común de los mortales? Finalmente, ¿no ha sido esta crisis una auténtica patraña, un engaño, para pisotear nuestros derechos y para que los que mandan perpetúen injustamente sus privilegios?

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(1) El regreso de la vieja dama de Friedrich Dürrenmatt

Usted ha admitido públicamente que: «El teatro es el campo a través del cual puedo” luchar «contra esta Europa, visualizar lo que está sucediendo a mi alrededor, reaccionar y simpatizar con la situación, como quiso decir Aristóteles«. ¿Es suficiente simpatizar con lo que es inaceptable a nuestro alrededor? 

No. También hace falta luchar. Pero eso, lamentablemente, sólo podemos hacerlo fuera de los teatros. Dentro, en el escenario, sólo podemos plantear las situaciones de injusticia. Mostrarlas. Luego los espectadores debemos actuar según nuestra conciencia. 

Como hijo de inmigrantes, ¿cómo se siente en una Europa que levanta muros ante los refugiados y las personas desarraigadas? 

Ya lo he mencionado más arriba, me resulta incluso doloroso. Es una auténtica barbaridad. Una falta de humanidad y de empatía realmente escandalosa. 

En su importante obra «Los extranjeros”, estrenada con éxito en nuestro Teatro Nacional, la apatía de la gente moderna contra la violencia se ve afectada.  Da miedo que las personas sigan siendo apáticas? 

Es, para mí, el peor de los males. Casi prefiero a un enemigo que lucha con una idea contraria a la mía pero que lucha por algo a alguien apático, que se deja llevar por los medios de comunicación o por las opiniones ajenas, reaccionarias y establecidas. 

Y lo más importante acerca de «La sang” es la eterna lucha entre el yo y nosotros, entre la responsabilidad colectiva y la individual. «Pero de todos modos, ¿quién es, dónde está, qué es este «nosotros»?  ¿Qué rostro tiene? ¿Cómo respira? ¿Cómo habla? ¿Cómo se mueve? ¿Qué piensa? ¿ Qué color tiene su sangre? Me parece extraña esta palabra. Terrible. De otro lado. De otra época «comenta” la secuestrada y nos pone a pensar profundamente. ¿Si finalmente luchamos por dejar al  lado nuestro ego comenzarán a colapsar las paredes divisorias que separen a los humanos? 

He ahí uno de los problemas de nuestra sociedad occidental, la relación entre el «yo” y el «nosotros”. ¿Dónde está la línea divisoria entre la identidad propia, individual, y la colectiva? ¿Hasta qué punto la suma de «yos” para formar un «nosotros” pide diluir identidades? ¿No es posible la existencia de un «nosotros” que no necesariamente excluya a los «vosotros”, o que no necesariamente se oponga a un «vosotros”? o a un «ellos”?. Creo que ahí está la clave de todo: cuando el «nosotros” no es necesariamente excluyente. La tolerancia debería ser la base de nuestra sociedad. La aceptación del «otro” y el respeto. 

lleva dentro de sí una historia todavía no contada? 

Llevo, creo, muchas historias no contadas. Lo que pasa es que todavía deben de estar por ahí, dentro de mi cabeza, ocultas… esperando el momento idóneo para emerger. 

«Ser escritor no significa predicar una verdad, significa descubrir una verdad”, argumenta Milan Kundera. ¿Qué piensa Ud., Sr. Belbel? 

Es una frase preciosa. Aunque hablar de «verdades” siempre es algo peligroso. Porque me da miedo pontificar o creerme que mis «verdades” son las «verdades del mundo”. Y no siempre es así. En cualquier caso, el teatro siempre es un buen lugar para acceder no sé si a la «verdad”, a una sola, pero sí a las «verdades”, o a territorios realmente profundos del alma humana… 

¿Deja espacio para las bellas palabras en sus textos? 

Sí. Me gusta jugar con las palabras, crear también sonoridades, ritmos, estructuras… Me encanta el juego y las palabras dan mucho de sí en este aspecto. 

En su opinión, ¿qué ventajas tendría una posible secesión de Cataluña? 

Bueno, no sé si tengo espacio para responder de manera simple a algo tan complejo… No sé qué ventajas tendría, lo que sí sé que en el momento en que una mayoría de ciudadanos de una zona del mundo piden una estructura propia para defender su cultura, su lengua, su manera de ser, de pensar… negársela es, desde luego, un acto de mala fe. El problema es que, seguramente, la mayoría no es del todo suficiente. Pero a cada equivocación del estado español, como por ejemplo la encarcelación y persecución de políticos, esa mayoría irá creciendo y creciendo. Porque ya no se trata, en modo alguno, de un tema nacionalista. Se trata simplemente de democracia. Dos millones cien mil personas ya lo tienen claro en este momento. Cuando pasemos de dos millones quinientas mil, no habrá vuelta atrás. Y finalmente… ¿se trata de un tema de «ventajas”? No lo sé… Se trata de que algunos queremos intentar hacer una sociedad más justa… Y España no ha ofrecido ningún proyecto de futuro ni de convivencia. De momento, sólo responden con represión, cuando no con desprecio. 

¿Qué nos está preparando para el futuro? ¿Qué tema le interesaría en una nueva obra de teatro?

Bueno, ahora estreno esta comedia romántica, «Si no te hubiese conocido”. Nada que ver con estos temas de los que hablamos, deliberadamente. Necesitaba descansar y «disparar” hacia otras zonas. Aunque es una historia de amor y también de dolor. Pero en ningún modo política. Preparo muchas más cosas, pero ésta es la más inmediata.

 

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